Luego de ver videos sobre la muerte de Isabel II, reina de Inglaterra, pensaba en cómo algunas personas se alegraban expresando que ha muerto la monarquía, que los ricos deben morir, y demás discursos populistas. Pero ¿ha muerto o está muriendo realmente la monarquía?
Creo que nuestra especie tiene una tendencia a seguir líderes, como suele suceder en algunos animales sociales, donde usualmente el más grande y más cargado de hormonas domina. Los humanos antiguos expuestos a un medio ambiente feroz, podrían igualmente exaltar al miembro de la tribu más guerrero o guerrera y valiente, el más sabio, orador, etc.
Desde crías, nuestros padres o adultos que nos alimentan hacen las veces de figuras superiores, del mismo modo sucede con nuestra tribu, pueblo, ciudad, estado, etc. Los roles de liderazgo han recibido diversos nombres: reyes, faraónes, emperadores, comanches, generales, comandantes, tiranos, jefes, empresarios, terratenientes, taitas y demás.
Algunos se imponen en el poder por su carisma social (líderes sociales), otros por ser líderes espirituales o religiosos (sacerdotes, chamanes), otros por herencia (de sangre o de amiguis), la mayoría por ser el más fuerte (en las tribus de antaño) o el que maneja más milicias (parte de la historia).
Resumiendo, cualquier gobierno autoritario que no tenga caducidad es en esencia análogo a una monarquía o sus sinónimos.
Las debilidades del sistema son obviamente que un poder en manos de una persona o familia o círculo pequeño, puede acarrear fácilmente desastres en comparación a un poder político distribuido donde los gobernados y las minorías tengan voz. También que es un poder heredable al hijo o al amiguis cercano, esto significa que existe el riesgo de la perpetuación un hijo o hija mal criado, gomelo, enfermo o sin importancia hacia el bienestar de los gobernados.
Las fortalezas son, que al ser algo muy natural (el deseo de tener un buen líder), entran dos arquetipos a jugar, el del buen rey y el del mal rey, esto se ve en el arte, música, películas, etc. El mal rey, ese que lleva todo a la decadencia, que hasta llueve y truena en su presencia, la bruja blanca de Narnia que lleva todo a un invierno eterno. Y el arquetipo del buen rey como ese Mufasa que es sabio y mantiene en un equilibrio y buenos tiempos a su reino. El triunfo del buen arquetipo puede ser un buen augurio.
¿Muere la monarquía? creo que no, solo cambia de nombre. Hoy en día hemos visto gobiernos monárquicos que les daría pena decir que lo son, por ejemplo el de Fidel Castro en Cuba, donde hay herencia familiar, poder absoluto y sin caducidad, y los gobernados son un feudo de obreros obedientes tal como en la edad media. ¿no es eso monarquía? todo gobierno autoritario conecta con sus raíces ancestrales y se convierte en ello.
¿Hay influencias de monarquía en la democracia? claro, en Colombia por ejemplo, es muy común que un gobernante de ahora sea hijo o nieto de un gobernante de hace décadas, eso es una influencia de la herencia que supone el poder. Los candidatos políticos a votación muchas veces son de un grupo de familias poderosas del país, otras veces un gobernante antes de bajar de su silla, nombra a un sucesor que él apoya, como si fuese su heredero. Y quién sube al poder sin ser de estos grupos familiares, pues terminará siendo parte de ese selecto grupo de políticos quiéralo o no.
Así la democracia de nuestros días es como si la mesa estrecha mono-familiar de la monarquía, se hubiese extendido a ser una mesa donde varias familias políticas juegan a cambiarse la silla caliente.