24 de marzo de 2023

¿Ha muerto realmente la monarquía?

Luego de ver videos sobre la muerte de Isabel II, reina de Inglaterra, pensaba en cómo algunas personas se alegraban expresando que ha muerto la monarquía, que los ricos deben morir, y demás discursos populistas. Pero ¿ha muerto o está muriendo realmente la monarquía?

Creo que nuestra especie tiene una tendencia a seguir líderes, como suele suceder en algunos animales sociales, donde usualmente el más grande y más cargado de hormonas domina. Los humanos antiguos expuestos a un medio ambiente feroz, podrían igualmente exaltar al miembro de la tribu más guerrero o guerrera y valiente, el más sabio, orador, etc.

Desde crías, nuestros padres o adultos que nos alimentan hacen las veces de figuras superiores, del mismo modo sucede con nuestra tribu, pueblo, ciudad, estado, etc. Los roles de liderazgo han recibido diversos nombres: reyes, faraónes, emperadores, comanches, generales, comandantes, tiranos, jefes, empresarios, terratenientes, taitas y demás.

Algunos se imponen en el poder por su carisma social (líderes sociales), otros por ser líderes espirituales o religiosos (sacerdotes, chamanes), otros por herencia (de sangre o de amiguis), la mayoría por ser el más fuerte (en las tribus de antaño) o el que maneja más milicias (parte de la historia).

Resumiendo, cualquier gobierno autoritario que no tenga caducidad es en esencia análogo a una monarquía o sus sinónimos.

Las debilidades del sistema son obviamente que un poder en manos de una persona o familia o círculo pequeño, puede acarrear fácilmente desastres en comparación a un poder político distribuido donde los gobernados y las minorías tengan voz. También que es un poder heredable al hijo o al amiguis cercano, esto significa que existe el riesgo de la perpetuación un hijo o hija mal criado, gomelo, enfermo o sin importancia hacia el bienestar de los gobernados.

Las fortalezas son, que al ser algo muy natural (el deseo de tener un buen líder), entran dos arquetipos a jugar, el del buen rey y el del mal rey, esto se ve en el arte, música, películas, etc. El mal rey, ese que lleva todo a la decadencia, que hasta llueve y truena en su presencia, la bruja blanca de Narnia que lleva todo a un invierno eterno. Y el arquetipo del buen rey como ese Mufasa que es sabio y mantiene en un equilibrio y buenos tiempos a su reino. El triunfo del buen arquetipo puede ser un buen augurio.

¿Muere la monarquía? creo que no, solo cambia de nombre. Hoy en día hemos visto gobiernos monárquicos que les daría pena decir que lo son, por ejemplo el de Fidel Castro en Cuba, donde hay herencia familiar, poder absoluto y sin caducidad, y los gobernados son un feudo de obreros obedientes tal como en la edad media. ¿no es eso monarquía? todo gobierno autoritario conecta con sus raíces ancestrales y se convierte en ello.

¿Hay influencias de monarquía en la democracia? claro, en Colombia por ejemplo, es muy común que un gobernante de ahora sea hijo o nieto de un gobernante de hace décadas, eso es una influencia de la herencia que supone el poder. Los candidatos políticos a votación muchas veces son de un grupo de familias poderosas del país, otras veces un gobernante antes de bajar de su silla, nombra a un sucesor que él apoya, como si fuese su heredero. Y quién sube al poder sin ser de estos grupos familiares, pues terminará siendo parte de ese selecto grupo de políticos quiéralo o no.

Así la democracia de nuestros días es como si la mesa estrecha mono-familiar de la monarquía, se hubiese extendido a ser una mesa donde varias familias políticas juegan a cambiarse la silla caliente.

14 de marzo de 2023

La ciencia y la mística como polaridad que edifica a la humanidad

En nuestro día a día solemos toparnos con la dualidad de los discursos científicos versus los místicos, espirituales, religiosos, conspiranóicos o creencias en general. Abordaré una breve descripción de estos dos polos para que entendamos por qué es imposible una unificación y cómo de ello la humanidad se transforma.

La Ciencia, hay diferentes definiciones al respecto, pero abordaré la siguiente que consta de tres ítems:

  1. Modelos Matemáticos:
    el fenómeno estudiado suele ser más grande, minúsculo o complejo como para abordarlo completamente, por lo que se hacen modelos simplificados del mismo, que permitan hacer predicciones, esto se logra con el lenguaje universal, las matemáticas.
  2. Auto-crítica:
    al no ser la ciencia una creencia, sino un constante descubrimiento y re-descubrimiento, se debe tener la mente lista para lanzar antítesis a una tesis planteada, se debe poner todo en cuestionamiento, este ítem brinda a la ciencia su dinamismo y constante progresión.
  3. Metrología (experimentación): 
    es necesario tener mediciones cuantificadas de algo para saber de qué se está hablando, algo así definió un científico de antaño, entonces en este mundo de materia y energía, si no podemos medir algo mediante experimentos, ese algo no existe.
La Mística (o ideologías, ismos) nuevamente se abordará desde una definición particular que consta de tres ítems, y como se notará contrasta con los de la ciencia:

  1. Imaginación:
    hay un dicho que dice que la magia y el arte van de la mano, no pueden existir el uno sin el otro, en ese aspecto el poder de la imaginación genera variopintas ideas y formas de ver el mundo, no hay límites y todo lo que se puede imaginar es posible.
  2. Creencia (fe):
    una ideología debe ser creída ciegamente, sin cuestionamientos, dado que se asienta en la imaginación, se debe renunciar a la antítesis para que la tesis sea eterna y absoluta, de este modo se evita tener que pensar o cuestionar, entrándose en una zona de confort.
  3. Experiencia Personal:
    mientras en ciencia se mide con instrumentos, en la mística es el propio ser su instrumento, las experiencias espirituales o de superioridad moral de grupos ideológicos están entonces ligadas a una percepción interna de cada individuo, son experiencias subjetivas, emotivas y de carácter intransferible.
De lo anterior entenderemos por qué es imposible que la ciencia sea una creencia, y que desde una creencia (por ejemplo religiosa) se pueda hacer ciencia.

Los humanos tenemos varios aspectos mentales que nos hacen particulares, uno de ellos es la creencia, sea religiosa, política o mágica. Es parte de cada humano tener resuelto que cree que hay luego de la muerte, que es moralmente correcto, cómo debe ser el mundo, etc.

Esto nos lleva a "aliarnos" con otros humanos que piensan similar, como seres sociales terminamos formando congregaciones, agrupaciones, gremios y demás. Los ismos (misticismo, capitalismo, comunismo, cristianismo, feminismo, paganismo, etc) cumplen la función de agruparnos y definir los límites entre nosotros (los buenos) y ellos (los malos).

Pero en todo esto ¿dónde queda la ciencia? al no ser una ideología sino un método, es independiente del ser humano, de hecho puede trascender de modo que un hipotético alíen a años luz se encuentre haciendo ciencia, pero que por el contrario desarrolle ideologías muy diferentes a las nuestras.

Entonces, un humano dedicado a la ciencia (un científico), puede tener una ideología, si, pero esta no es parte del quehacer científico. Si el científico más destacado del mundo dice que hay que creer en un dios, esa es su ideología, pero no es lo que dice la ciencia, ya que el científico no es la ciencia y como se lee en los ítems del inicio, no está ejecutándola.

¿para qué sirven estas cosas a la humanidad? ¿debe entonces alguna de las dos perecer?

Es posible una era de represión, pero una dualidad jamás podrá perder uno de sus polos para siempre. Veamos ahora la naturaleza más profunda detrás de estos dos conceptos:

La ciencia es una fuerza de naturaleza dinámica, adaptable y transformadora, hace cambiar a las sociedades a través de los años, sea al crear mejoras en las armas para las guerras, o al crear mejores sistemas de agricultura, manufactura, salud o diversión. Actualmente nos encontramos ante tres pilares que marcaran ese futuro de ciencia ficción que imaginamos: la ingeniería genética, la robótica (IA) y los viajes espaciales.

Por otro lado lo místico es una fuerza estática, conservadora y preservadora, es como un gran faro en medio del oscuro mar, donde las personas buscan algo sólido a qué aferrarse, algo que no cambie, que prometa el cielo y la tierra, que sea tan antiguo como los ancestros, un sistema de mitos y héroes hecho para dar enseñanzas morales y ánimo grupal.

Un ejemplo, la astrología, lleva siglos hablándose de los mismos doce signos, de las mismas fechas de nacimiento pese a que las estrellas han desfasado todo sigue igual, en la astrología hacer investigación científica sería matar al sistema, sistema que está hecho para ser invariante con los milenios. Por su parte la astronomía moriría si se hubiese quedado estancada, su gracia está en avanzar tecnológicamente, mostrar nuevos descubrimientos y algún día llevar a la humanidad a las estrellas.

Entonces, estas dos fuerzas, del cambio versus la preservación, rigen a la historia humana.

12 de marzo de 2023

Sinergia del dar y recibir, el error de la mendicidad y la avaricia

La vida es un flujo de energía, un intercambio constante de nutrientes, experiencias y demás. Así como el símbolo del infinito, se debe dar y recibir, exigir derechos pero cumplir con los deberes, tener empatía con los demás para recibir buen trato a cambio. En esta entrada expondré los mecanismos nefastos que hay detrás de la mendicidad y como esta se conecta con la avaricia.

Centrándonos en la pobreza que existe en muchas sociedades, y más aún en países subdesarrollados o en vía de desarrollo, nos encontramos con dos figuras arquetípicas: el mendigo y el avaro, ambos distinguidos como polos opuestos. el mendigo vive en la total carencia y el avaro en la absoluta opulencia, más estos dos opuestos se tocan y detrás de ellos se mueve el mismo principio.

El mendigo dedica su vida a limosnear, es alguien que al no tener nada supone que él no puede dar nada, así que su único objetivo es pedir a quién tiene más. Esto genera pensamientos erráticos como "ese rico tiene mucho, entonces tiene que darme porque yo no tengo", esto es un acto parasitario ya que impone responsabilidades de sustento sobre personas que no tienen por qué tenerlas.

Seguramente al lector le venga en mente un magnate como Bill Gates, y diga "si ese rico debería darle todo a los pobres del mundo", pero ese es solo un caso extremo, recordemos que para el mendigo un rico es cualquier ciudadano promedio con un empleo.

Por su parte el avaro es alguien que se mueve también bajo la mendicidad, su única diferencia con el mendigo es que este ya recolectó muchas monedas, tantas como para darse una buena vida. El avaro es entonces un parásito que pese a su buena vida, sigue pidiendo más para sí, sigue siendo el centro de su vida y no le importa lo que pase con los demás, podemos ver un ejemplo de esto en muchos grandes banqueros, aunque no necesariamente una persona adinerada es avara así como no todo pobre es mendigo.

A los humanos nos gusta recibir regalos (al menos cuando tenemos buena autoestima), ¿a quién le gustaría dar, perder? también nos gusta, quizá dar un regalo económico es perder dinero, pero a cambio se nos da la experiencia de dar. Cuando una persona es malagradecida o nos causa un perjuicio, esa experiencia se ve truncada y no provoca volver a darle nada. Y ese es el gran error del mendigo.

Cuando un mendigo va mal oliente a un restaurante a pedir dinero a las personas que comen, les está creando una mala experiencia, cuando pide de forma grosera o violenta les da mala experiencia, cuando amenaza con que si no le dan vuelve a ser ladrón, da mala experiencia.

Pondré un ejemplo personal, en mi casa anteriormente mi madre daba ropa a los mendigos, y mucha gente del barrio lo hacía, pasado un tiempo los mendigos eran cantidades cada día, dejaban basura en los parques del barrio, hurtaban cosas que la gente dejaba por ahí en sus casas, y comenzó a haber problemas de inseguridad con delincuencia que se entraba a las casas, posiblemente aprovechaban la situación para acercarse y recolectar información.

En otras palabras, esas personas estaban recibiendo un beneficio, y a cambio no solo no daban nada, sino que creaban un malestar a la comunidad, de ese modo todos se pusieron de acuerdo en no dar más nada y el lugar retornó a su calma. Notemos como el modo de actuar del mendigo recuerda al del avaro u egoísta que solo piensa en si mismo, al no importarles ni poco la comodidad de las personas a quienes llaman "ricos" (gente promedio de la ciudad) así mismo les da igual crear perjuicios.

Notemos en el ejemplo anterior, que si bien el mendigo no tiene forma de dar algo a cambio económicamente, si que como todo ser vivo y consciente tiene algo que dar, así sea mínimo. Algo tan básico como lo es la actitud, no arrojar basura en el territorio de quién le ayuda, no odiar a las personas por envidia, tener menos hijos, no exigir que cada vez le den mas cosas, intentar buscar trabajo, agradecer de manera verdadera y no solo por cumplir olvidándolo al día siguiente, el simple acto de tratar de hablar mejor o mostrar un poco mejor presentación puede hacer grandes cambios.

Otro ejemplo, el youtuber Alvinsch, un día le robaron todo, todos sus instrumentos, como joven colombiano queriendo hacer una vida de hippie en el campo, no le era tan fácil reponerse y acudió a su comunidad contando lo sucedido y pidiendo ayuda. Yo ayudé con algo y me sorprendió la cantidad de personas que estaban donando, nunca había visto tantas donaciones en un canal de Youtube. Para el ojo mundano él era un mendigo en ese momento pidiendo dinero, pero para el ojo que sabe, no lo era.

Las personas le donaron por dos razones, primera por agradecimiento, él ha hecho videos de reflexión sobre las dinámicas sociales que me han parecido muy "vuela mentes", admiro su trabajo. Segundo porque las personas quieren más, saben que el no dirá "gracias a todos, adiós", sino que seguirá produciendo contenido de calidad y gratuito (ya que es en Youtube). Notemos como la ayuda económica tiene un trueque no económico detrás.

Las personas ya tienen una vida dura, de trabajo, cuidado de hijos, impuestos y una sociedad violenta latinoamericana, como para que el mendigo les quiera poner la responsabilidad de su bienestar encima, si fuese un mendigo por ciudad seguro lo arreglaban, pero al ser miles, el ciudadano se desgasta, se cansa de dar y que el problema no termine. Como dicen por ahí, dar un pez calma el hambre un día, enseñar a pescar la calma para toda la vida. Lamentablemente la programación mental de la mendicidad tiende a evitar el intercambio (trabajo) ya que subsiste del parasitismo.

Hay personas que estando en pobreza buscan vender algo, una bolsa de basura, bananas, hacer acrobacias en un semáforo, buscar ayudas gubernamentales, pedir trabajo así sea lavando un carro. Esas personas no son mendigos, son gente que merece más porque dan su esfuerzo. El mendigo se distingue porque aunque le ofrezcan trabajo no lo tomaría, su sueño es ser un avaro, que se queda sentado en casa contando billetes y no mueve un dedo por nadie.

Lo anterior aplica a otras áreas de la vida, como la amistad, las relaciones amorosas, trabajo, etc. Dar y recibir para fluir en prosperidad.

El juego de palabras, un mar de ahogo intelectual

Cuando hablamos de inteligencia, lo primero que nos suele venir a la mente es la capacidad lingüística, la forma de expresar ideas o argumentos, de masticar imaginaciones abstractas para manifestar una solución efectiva a un problema. La inteligencia no tiene una definición exacta y es tan variada como las habilidades que nos permiten subsistir día a día.

El lenguaje es el mayor invento de un cerebro agrandado, de un animal social, permite manifestar conceptos simbólicos (como por ejemplo los mitos). El lenguaje requiere gran parte de nuestra potencia cerebral, es el hito de las inteligencias artificiales y al igual que la vista es un "sentido engañoso" a la hora de afrontar la realidad.

Al comunicarnos queremos transmitir con palabras una idea, sensación, emoción o visualización. Resulta entonces frustrante cuando otro ser humano se queda procesando las líneas, revisando la ortografía, la sintaxis, el uso correcto de las palabras, buscando palabras rebuscadas para parecer más intelectual, culto e interesante. Al final se pierde de lo que realmente importa, el mensaje detrás de las palabras.

Hago esta entrada para reflexionar sobre lo que realmente importa en la inteligencia y la lingüística, saber contextualizar las palabras, entender qué quiere decir la otra persona independientemente de que lo diga de mil formas diferentes.

A continuación pondré ejemplos de palabras que significan cosas diferentes según el contexto, pero que muchas personas idealizan como conceptos absolutos escritos en la roca más antigua del universo.

¿El átomo es la partícula más pequeña de la existencia?
No: tienes razón, ya la ciencia ha definido qué es el átomo y ha encontrado partículas menores que lo conforman.
Si: tienes razón, un filósofo griego concibió que el mundo estaba formado de partículas tan pequeñas que serían indivisibles, las llamó átomos, esa es la definición filosófica del átomo, que luego fue tomada por la ciencia para definir algo que después se sabría que no cumple con la definición.

¡Tengo una teoría! ¿está bien dicho?
No: según la jerga científica debes decir que tienes una hipótesis, ya la teoría implica algo que se ha demostrado recurrentemente y por tanto tiene bases sólidas.
Si: en la jerga popular asociamos teoría con una idea no comprobada, así que si se utiliza esta palabra en un ámbito no científico está bien.

¿Hay animales en el parque? (supongamos hay dos niños)
Si: claro, biológicamente el humano está dentro del grupo de animales, por lo que si, hay dos animales.
No: la palabra animal (en los muchos lenguajes) fue usada desde antes de la revolución científica, para nuestros antepasados saber rápidamente si una criatura no humana estaba en las cercanías, luego taxonómicamente se usó en biología y al caer la ideología del antropocentrismo, el humano quedó en ese mismo grupo. debió inventarse otra palabra, así que coloquialmente está bien dicho, no hay animales en el parque, entendiendo el contexto.
(también se usa esta palabra como insulto ¡vos tan animal! lo que es un insulto contextualmente válido)

¡El paciente está evolucionando positivamente! ¿es correcto?
No: evolución es un concepto biológico, que no va hacia atrás o hacia adelante, se mueve en múltiples direcciones para hallar un punto óptimo en la curva de posibilidades, y lo hace a través de muchas generaciones de individuos (o sistemas).
Si: en la jerga popular asociamos evolución con progreso lineal, con una mejora o crecimiento constante, así que en un ámbito no biológico, ya es parte de nuestra forma de entendernos.

Los ejemplos anteriores son con palabras científicas ya que tienen alta discrepancia contextual, pero aplica a conceptos coloquiales de múltiples significados, como puede ser:

¡El adolescente que traté ayer anhela tener sexo! ¿le aconsejarás que busque una amante?
No: porque como psicólogo, sociólogo o ciudadano progresista me han enseñado que el sexo es más que el coito, es todo el intercambio de intimidad verbal o táctil con alguien, entonces darle la mano a tu jefe en una reunión de trabajo también es sexo, somos animales sexuales.
Si: por supuesto, sé claramente a lo que él se refiere, entiendo su instinto natural y así es como se emplea la palabra sexo desde sus inicios en la jerga popular, desnudez, coito, orgasmos.

No soy filósofo ni nada similar, pero en mis compañeros que estudian el tema, veo como cada que alguien expresa algo, en lugar de comprender lo que la persona quiere decir, se ponen a buscar palabra por palabra a ver cuál fue mal dicha, o tiene significados ambivalentes, para aprovechar ese agujero para contra-argumentar aún sin haber llegado al mensaje de fondo. Eso es más similar a competir en un juego de estrategia.

Inteligente no es ser un policía del lenguaje, es poder entender intuitiva y transparentemente lo que el otro quiere decir aún cuando le cuesta hallar las palabras para decirlo o no tenga el nivel académico para expresarlo correctamente.

Si llegaste hasta el final, verás que el escrito y todo este blog es justo un ejemplo del título, este artículo se puede resumir como: "el lenguaje es poderoso pero engañoso, siente la idea real de tu interlocutor más no te quedes estancado en la falsa idea que las corregibles palabras sugieren".

Movimiento vegetariano como ejemplo de extremismo contraproductivo

¿Ha servido realmente la militancia ideológica en temas tan cotidianos como la alimentación?

Creo que todos hemos conocido a esas personas vegetarianas o veganas que se toman muy a pecho el tema, sea por empatía con los animales no humanos, por salud, rebeldía contra el sistema o creencias místicas. Terminan con un delirio de superioridad moral, donde ven al carnívoro (omnívoro) como un símbolo de la ignorancia, baja vibra y maldad humana.

Estas personas, tanto las extremistas como las que no, tienen una meta que es hacer un cambio en la humanidad, en la conciencia espiritual, en la optimización de los recursos naturales. Su meta está ligada a un proceso de conversión ideológica de los carnívoros.

Desde la perspectiva de la optimización, producir carne implica alimentar a esa carne con vegetales, y estos a su vez requieren agua, y todo en conjunto requiere terreno. Por lo que es ineficiente producir y vender carnes a comparación de producir y vender vegetales para el consumo humano. Además la carne, en especial la de grandes mamíferos genera gases que afectan la atmósfera.

Significa que en efecto una sociedad vegetariana se podría sostener de forma óptima, usando menos suelo y agua en el proceso de producir alimento, pudiendo incluso combatir la hambruna con mayor facilidad. Y a eso se suma la parte ética en el trato de los demás animales.

Pero, aunque se puede vivir siendo vegetariano o no, la dieta vegetariana resulta culturalmente compleja y requiere un gran conocimiento en nutrición y variedad para ser exitosa. Personalmente tuve déficit de vitamina B12 por no poner atención a eso, aún así conozco personas que llevan más de 40 años siendo vegetarianos y muy saludables. No podemos arrebatar a las personas de su cultura y su facilidad de alimentación así como así, y mucho menos con palabras violentas.

La industria de la carne nos ha vendido la idea de comer carnes mañana, tarde y noche, lo cual es dañino para la salud ya que las carnes son potencialmente inflamatorias, en especial las rojas (pero como no es mi tema remito a los expertos). Estamos manipulados entonces, por un lado por la industria y la cultura y por el otro por una ideología casi religiosa y extremista.

¿Por qué no incentivar mejor a las personas a que reduzcan las carnes?

Creo que eso es lo que deberían hacer los movimientos vegetarianos y veganos, volviendo al tema de la optimización, si se quieren ver resultados, hacer que millones de personas reduzcan la carne es una tarea más alcanzable y empática que pretender que esa misma cantidad de gente deje la carne al total.

Ese es el punto de este artículo, sabes que no puedes convertir a todas esas personas, insultándolas lo único que encontrarás es una fuerza de oposición por ley de acción y reacción, quizá hasta compren más carne solo por llevarte la contraria. En cambio, si les comentas los beneficios de reducir las carnes, el beneficio para la optimización de recursos, la mejoría en la salud y la posibilidad de reducir el sufrimiento animal, será más plausible lograr algo, llevar a las personas a una dieta flexíbora como le llaman algunos. El punto medio es más fácil de alcanzar que los extremos, luego de ahí el que vea interesante volverse vegetariano llegará a ese punto sin necesidad de más empujones.

Como decía alguien "lo que se resiste persiste", esto va para todos los movimientos ideológicos extremistas, golpeen fuerte la pared y les dolerá la mano, sean empáticos con la situación del otro y el otro será empático con ustedes (o al menos eso buscamos).

Finalizo con una reflexión muy personal respecto al moralismo de la muerte animal, creo que el problema no es la muerte del animal, sino su vida. Un pollo de granja que creció en libertad, maduró y se reprodujo, personalmente no me agradaría matarlo, pero dado el caso y tal como le pasaría en la naturaleza salvaje, me genera menos lástima que el pollo regordete y encerrado en una jaula, sin contacto con otros, sin poder correr, asesinado a temprana edad. Nada peor que una mala vida.

Lo ideal al final es no tener que matar a ningún animal y poder alcanzar la eficiencia energética y la salud que la dieta vegana obsequia, pero vamos como humanidad paso a paso.

Ideologías capitalista y comunista ¿Ser un robot o un perro?

 Continuando con el tema político, voy a ejemplificar con una analogía el por qué hay quienes prefieren un sistema o el otro, la analogía trata sobre ver al ser humano como un robot según el capitalismo o como un perro doméstico según el comunismo. Se aclara que son visiones extremistas para entenderlas mejor, pero que en la realidad hay muchos matices.

En el capitalismo eres un robot, eres visto como un activo de producción cuyo valor radica en su capacidad o performance, si tienes problemas de salud física o mental, o naciste con bajas posibilidades de educación, serás una máquina desechable que no le importa al sistema, no habrá alimento ni servicio de salud si no tienes como pagarlo.

Pero si eres una máquina espléndida, con gran capacidad, con piezas mejoradas, serás un aparato de producción amado por el sistema, dominante sobre robots menores, estarás en la cima y las posibilidades de disfrutar la vida y explorar el mundo serán todas tuyas. Si aún no llegas tan alto pero tienes potencial, esfuérzate, lubrica los engranajes y funciona, que quizá algún día el día llegará.

En el comunismo eres un perro doméstico, eres visto como una criatura que requiere atenciones para funcionar, la ración de comida no tienes que buscarla, el dueño la pondrá en tu plato, si te enfermas te llevan al veterinario, tienes el techo de tu amo y ningún depredador entrará a atacarte, debes cumplir con tu trabajo asignado que es entretener al amo, cuidar la casa como un buen vigilante, y en algunos casos alguna otra tarea de perro doméstico.

Vemos que en este caso tienes todas las necesidades básicas resueltas, pero ¿qué sucede si pasa una perra en celo fuera de tu puerta? si los amos no permiten la unión o no están presentes, no pasa nada, ¿qué pasa si quieres salir al parque justo ya y por largo tiempo? si el amo no lo avala o no está disponible entonces te quedas en casa. Eres un perro que jamás podrá aventurarse al mundo, formar una jauría como el antepasado lobo y hacer cosas de perro salvaje, el amo da todo, pero al amo se le pide permiso para todo.

El caso del robot sucede porque el capitalismo es un sistema competitivo, mientras el perro al estar en un sistema cooperativo los recursos son compartidos y por tanto más limitados. Volviendo a lo humano, el capitalismo permite la existencia de clases sociales o niveles de privilegio, que irán a los extremos por efecto de realimentación positiva, gente muy pobre y gente muy rica.

Mientras en un sistema puramente comunista, tener el sueño de viajar por el mundo, o el sueño de tener los últimos gadgets tecnológicos de entretenimiento, o el sueño de tener fama como un influencer, o el sueño de un hobby particular, cuesta y el estado no podrá costear todas esas comodidades a millones de ciudadanos, y mucho menos a unos pocos que parezcan privilegiados, haciendo parecer que hay clases sociales.

Como vemos, ninguno de los sistemas en su variante extrema funcionan por si solos, la única forma de tener una política justa para toda la humanidad, es llegar a una síntesis o equilibrio de los opuestos.

Principios naturales de la dualidad capitalismo / comunismo

 Se dice que el capitalismo comenzó con la revolución agrícola, cuando el humano dijo "esta tierra es mía", y se formalizó en su máximo esplendor cuando los trueques se convirtieron en transacciones mediante una moneda simbólica. Así mismo se entiende que el comunismo sería ese estado de hermandad tribal de los antiguos nómadas.

Pero en esta entrada pretendo ir más lejos, mucho más atrás, hasta la raíz de la vida misma. Se habla en biología de estrategias evolutivas, entre ellas las dos que nos competen son la cooperación y la competición.

Las condiciones físicas para la vida biológica limitan a la misma a un espacio, tiempo y recursos finitos. Es necesario que las criaturas consuman energía de su entorno, busquen nutrientes y se reproduzcan antes de acabar sus mortales vidas. La competencia entonces es esa feroz batalla por el terreno, los nutrientes y la opción de reproducirse.

La cooperación permite a las criaturas, sean estas de la misma especie o diferente, asociarse para formar alianzas o grupos, por ejemplo, un gusano es un colosal grupo de células especializadas que cooperan para mantenerse con vida las unas a las otras, notemos que bajo cierta anarquía ya que no hay una o unas células que gobiernen (las neuronas solo cumplen su rol), es un sistema auto-organizado.

De ahí para afuera, es el gusano contra el mundo, está compitiendo por nichos biológicos, por alimento, por terreno y protegerse de depredadores. Aunque también puede haber alguna relación de cooperación con algún otro organismo.

Volviendo al tema, podemos asociar nuestras ideologías políticas con ello, siendo el capitalismo un desenlace inminente de esa competitividad biológica, una vez que una criatura desarrolla un nivel de conciencia y creatividad para modificar su entorno, imaginar cosas y hacer planes a largo plazo, es inevitable que termine deseando tener todos los recursos posibles para si mismo y para sus descendientes, el poder de dominar a otras criaturas, la capacidad de protegerse de cualquier depredador y un sin fin de ventajas de ensueño.

Sería el comunismo la cooperación de la criatura con otras criaturas, mostrando cierta empatía para con ellas, repartiendo los recursos de manera equitativa y demás cosas que permitan el vivir en grupo o comunidad, tal como las células viven en nuestros cuerpos.

Hasta el momento pareciera que la competencia es un sinónimo de guerra y egoísmo, y la cooperación el estado último de la existencia, la unión divina de las almas. Pero todo tiene un pro y un contra, a continuación los explicaré:

Las dos estrategias biológicas, como dualidad de un sistema (sistema evolutivo) permiten el funcionamiento y existencia del mismo, por lo que son necesarias para que este asunto sea lo que es.

La competitividad tiene como contra ese desenlace belicoso que elimina al ser más débil, donde el pez grande se come al pequeño. Y su pro es que sin esta fuerza el sistema no avanzaría en complejidad y grandeza, o dicho de otra forma, en estos momentos la gama de criaturas (incluyéndonos nosotros) no existiríamos, sin la presión evolutiva de la competencia feroz, la vida en la tierra seguiría siendo un caldo primordial.

En la historia humana, las tecnologías cambiaron de lanzas de piedra a bronce a hierro, etc, para marcar el hito de una tribu o pueblo o imperio que se impone a otro, además de las guerras está la carrera espacial durante la guerra fría, una competencia científica, la lucha de enamorados por ver quién sorprende más a la candidata, la búsqueda de medios de entretenimiento más divertidos, que deja obsoletos a los anteriores, la competencia en deportes que llena el vacío que deja la ausencia de guerras, todo lo anterior nos ha llevado a un mundo cada vez más complejo, donde se erigen rascacielos colosales, redes de Internet globales, procedimientos médicos de ciencia ficción y luego la conquista de planetas.

De su lado la cooperación es una fuerza más estática, donde el pro es la convivencia y supervivencia de los individuos y del grupo, lo que además evita el ajetreo del cambio. De ahí que la vida en la tierra seguiría siendo un caldo primordial, con las primeras proteínas enlazadas o más bien abrazadas en paz, sin ninguna reacción tempestuosa de por medio, el fin del salseo de la vida.

Pero ese no es realmente el contra, es el pro, la paz eterna. El contra como se dijo al inicio de este artículo, es lo limitados que son los recursos para la vida, por ello en la naturaleza no se ve que la competitividad cese, todos los organismos vivos del planeta están destinados a una lucha eterna, ese fin donde plantas, animales y unicelulares se abrazan y dejan de comerse, convirtiéndose en una masa homogénea y pacífica es meramente utópico.

Hasta un aquietado bosque de árboles y arbustos tiene sus dinámicas competitivas así como cooperativas. La cooperación requiere de fuertes sistemas de control (centralizados o descentralizados) para evitar convertirse en un cáncer que crece sin cesar, o en una masa de insectos que acabaron con su sustento y ahora deben comerse entre sí, insatisfechos de la cada vez más pequeña ración que le toca a cada uno.

Notemos que la cooperación a pesar de ser una fuerza estática incentiva al crecimiento de la población, mientras la competitividad pese a su dinamismo incentiva el decrecimiento por la belicosidad.

Razónes Personales para No Tener Hijos

Hace años hablando con mi ex dije tener 10 razónes, escribiéndoselas salieron como 15 y ahora que las escribo acá suben como a 20 XP 1. no m...