17 de mayo de 2023

¿Cómo sería la humanidad si fuésemos más grandes o pequeños?

 Las implicaciones de esto son tantas, que lo que puedo escribir aquí es solo un rasguño al tema.

Conociendo la ley del cuadrado-cubo, si un objeto se escala, su volumen y por tanto masa aumentan al cubo pero su superficie al cuadrado, es decir, más rápido lo uno que lo otro. Esto afecta igualmente muchas más cosas que dentro de la física funcionan al cuadrado o al cubo o etc.

Imaginemos una sociedad de Hobbits como el homo floresiensis, con 1 metro de altura y 25 kg de peso, estos personajes podrían movilizarse con mayor facilidad que nosotros puesto que el consumo de energía para hacerlo sería mucho menor, ya sea que lo hagan a lomo de animales o en máquinas.

Por ejemplo, si suponemos estos seres en nuestro lugar, con una capacidad intelectual similar y en nuestro mismo tiempo histórico, es posible que tuviesen chance de desarrollar tecnologías como el vuelo o los carros halados por criaturas o los trenes más rápido. Volar para nosotros es un gran desafío, pero para estos pequeños, sus menores pesos supondrían un paso extra a la hora de intentarlo.

Una sociedad de ellos moviéndose en vehículos análogos a nuestros actuales autos y motos, sería de una eficiencia mayor, por lo que de usar petróleo estarían gastando mucho menos y de intentarlo con la electricidad también habría ventajas, solo imaginen que es más fácil mover un jeep para "niños" a 40 km/h que mover un jeep de una tonelada a 100 km/h.

Los requerimientos energéticos entonces bajan en general y con ello la explotación de recursos, por ahí mismo la alimentación necesaria para mantenerlos sería menor, por lo que se necesitaría menos área de cultivos o asta las huertas urbanas, tan planteadas hoy para nosotros, serían una posibilidad mayor para ellos, recordemos que ellos requieren menos espacio por habitante.

Las casas y edificaciones también serían más pequeñas, por la ley del cuadrado-cubo, potencialmente más resistentes, notemos que nuestras edificaciones se desquebrajan más fácil que una casa para Barbies, es por ese mismo principio. El lugar donde vives ahora, podría aproximadamente albergar dos pisos de vivienda para estos Hobbits, el área en que vives también podría ser más pequeña para ellos, a menos que quieran vivir cómodamente con huertos urbanos.

¿Seria entonces un pueblo o ciudad de estos humanos pequeños más pequeño que un pueblo o ciudad nuestro? ¿O quizá ellos serían más, dada la cantidad de recursos y por ende ocuparían un espacio similar? No lo sabemos ciertamente, dependerá de su tasa de reproducción, cultura, política y demás.

Descarto otras cosas como los cambios en el tiempo de vida o la capacidad cerebral, para centrarnos solo en la variable tamaño.

¿Cómo afectaría esto a la cultura? ¿serían más amigables como los Pitufos o agresivos como un escandaloso pincher frente a un gran danés? Posiblemente la competencia inicial con la megafauna fuese dura, los depredadores y grandes hervívoros serían monstruos colosales, que si vemos nuestra historia, debían sacar a muchos del campo de juego para subsistir sin la presión de depredadores superiores. Eso o vivir más escondidos como en los árboles, cuevas o altas montañas.

Bélicamente siguiendo la ley del cuadrado-cubo, es más fácil hacer blindajes para seres pequeños que para grandes, nuevamente fijaos como el escudo de juguete de una figura de acción soporta golpes proporcionalmente enormes a comparación de un caparazón de acero de tanque de guerra, que con un disparo anti-tanque (de su misma proporción), quedaría con gran fatiga y desgaste visible.

Los Hobbits podrían entonces caer de mayor altura que nosotros sin recibir daño, darse bofetadas con menor riesgo de romper vasos sanguíneos y golpearse con escudos, espadas, mazos y flechas procurando menor daño (golpes dentro de su misma escala).

Pero ¿esto los haría más violentos, solo por juego, solo por ser "menos peligroso"? No lo sabemos, la violencia humana muchas veces obedece a peleas por tierras, reproducción, religión, política o poder, estos Hobbits al menos por tierras tendrían menos disputas, suponiendo que se reproduzcan a una taza similar a la nuestra.

Se deja abierto el hilo a la divagación, es un mundo fascinante de ver algún día.

¿Y los gigantes?

Vale, definitivamente ellos la tendrían difícil con el tema del vuelo, sería un sueño más distante. Sus medios de transporte consumirían mucha más energía por lo que a diferencia de los Hobbits, quizá fuesen seres menos móviles y más localizados en granjas de las que se alejan relativamente poco.

Tendrían que cultivar mucha más comida, estamos imaginando a humanoides de unos 3 metros de altura, a los que usualmente se retrata como solitarios, amables y de comportamiento lento, como si ahorraran energía. Ciertamente en una lucha sus golpes harían mayor daño, pero ellos mismos también recibirían más daño, solamente una caída podría ser suficiente para frenar la batalla.

Las casas y edificaciones además de ser más grandes, costaría mucho más hacerlas enormes como edificios, ya que todo crece, el grosor de las columnas, de las paredes, de las planchas, la mano de obra es más pesada también, los andamios y grúas deben soportar todo mejor.

Podrían llegar a hacer edificaciones del tamaño de los actuales centros comerciales, que soportan fácilmente a estos gigantes, pero sin duda hacer una enorme ciudad vertical, con ascensores y gradas que consumen más energía, no suena muy viable.

Lo mismo pasa con los vehículos, tendrían que ser más pesados, grandes y quizá lentos a cambio de fuerza. El panorama tecnológico no suena muy alentador para los gigantes, que posiblemente terminen siendo un pueblo de seres que viven a ritmo lento, como grandes vacas condenados a vivir para hacer su alimento todo el tiempo. ¿O quizá exagero, 3 metros no es tanto? Puede que su calmado estilo de vida les de menos tiempo para la guerra y más para inventar cosas para la diversión o producción.

Se deja abierto el hilo a la divagación, es un mundo fascinante de ver algún día.

24 de marzo de 2023

¿Ha muerto realmente la monarquía?

Luego de ver videos sobre la muerte de Isabel II, reina de Inglaterra, pensaba en cómo algunas personas se alegraban expresando que ha muerto la monarquía, que los ricos deben morir, y demás discursos populistas. Pero ¿ha muerto o está muriendo realmente la monarquía?

Creo que nuestra especie tiene una tendencia a seguir líderes, como suele suceder en algunos animales sociales, donde usualmente el más grande y más cargado de hormonas domina. Los humanos antiguos expuestos a un medio ambiente feroz, podrían igualmente exaltar al miembro de la tribu más guerrero o guerrera y valiente, el más sabio, orador, etc.

Desde crías, nuestros padres o adultos que nos alimentan hacen las veces de figuras superiores, del mismo modo sucede con nuestra tribu, pueblo, ciudad, estado, etc. Los roles de liderazgo han recibido diversos nombres: reyes, faraónes, emperadores, comanches, generales, comandantes, tiranos, jefes, empresarios, terratenientes, taitas y demás.

Algunos se imponen en el poder por su carisma social (líderes sociales), otros por ser líderes espirituales o religiosos (sacerdotes, chamanes), otros por herencia (de sangre o de amiguis), la mayoría por ser el más fuerte (en las tribus de antaño) o el que maneja más milicias (parte de la historia).

Resumiendo, cualquier gobierno autoritario que no tenga caducidad es en esencia análogo a una monarquía o sus sinónimos.

Las debilidades del sistema son obviamente que un poder en manos de una persona o familia o círculo pequeño, puede acarrear fácilmente desastres en comparación a un poder político distribuido donde los gobernados y las minorías tengan voz. También que es un poder heredable al hijo o al amiguis cercano, esto significa que existe el riesgo de la perpetuación un hijo o hija mal criado, gomelo, enfermo o sin importancia hacia el bienestar de los gobernados.

Las fortalezas son, que al ser algo muy natural (el deseo de tener un buen líder), entran dos arquetipos a jugar, el del buen rey y el del mal rey, esto se ve en el arte, música, películas, etc. El mal rey, ese que lleva todo a la decadencia, que hasta llueve y truena en su presencia, la bruja blanca de Narnia que lleva todo a un invierno eterno. Y el arquetipo del buen rey como ese Mufasa que es sabio y mantiene en un equilibrio y buenos tiempos a su reino. El triunfo del buen arquetipo puede ser un buen augurio.

¿Muere la monarquía? creo que no, solo cambia de nombre. Hoy en día hemos visto gobiernos monárquicos que les daría pena decir que lo son, por ejemplo el de Fidel Castro en Cuba, donde hay herencia familiar, poder absoluto y sin caducidad, y los gobernados son un feudo de obreros obedientes tal como en la edad media. ¿no es eso monarquía? todo gobierno autoritario conecta con sus raíces ancestrales y se convierte en ello.

¿Hay influencias de monarquía en la democracia? claro, en Colombia por ejemplo, es muy común que un gobernante de ahora sea hijo o nieto de un gobernante de hace décadas, eso es una influencia de la herencia que supone el poder. Los candidatos políticos a votación muchas veces son de un grupo de familias poderosas del país, otras veces un gobernante antes de bajar de su silla, nombra a un sucesor que él apoya, como si fuese su heredero. Y quién sube al poder sin ser de estos grupos familiares, pues terminará siendo parte de ese selecto grupo de políticos quiéralo o no.

Así la democracia de nuestros días es como si la mesa estrecha mono-familiar de la monarquía, se hubiese extendido a ser una mesa donde varias familias políticas juegan a cambiarse la silla caliente.

14 de marzo de 2023

La ciencia y la mística como polaridad que edifica a la humanidad

En nuestro día a día solemos toparnos con la dualidad de los discursos científicos versus los místicos, espirituales, religiosos, conspiranóicos o creencias en general. Abordaré una breve descripción de estos dos polos para que entendamos por qué es imposible una unificación y cómo de ello la humanidad se transforma.

La Ciencia, hay diferentes definiciones al respecto, pero abordaré la siguiente que consta de tres ítems:

  1. Modelos Matemáticos:
    el fenómeno estudiado suele ser más grande, minúsculo o complejo como para abordarlo completamente, por lo que se hacen modelos simplificados del mismo, que permitan hacer predicciones, esto se logra con el lenguaje universal, las matemáticas.
  2. Auto-crítica:
    al no ser la ciencia una creencia, sino un constante descubrimiento y re-descubrimiento, se debe tener la mente lista para lanzar antítesis a una tesis planteada, se debe poner todo en cuestionamiento, este ítem brinda a la ciencia su dinamismo y constante progresión.
  3. Metrología (experimentación): 
    es necesario tener mediciones cuantificadas de algo para saber de qué se está hablando, algo así definió un científico de antaño, entonces en este mundo de materia y energía, si no podemos medir algo mediante experimentos, ese algo no existe.
La Mística (o ideologías, ismos) nuevamente se abordará desde una definición particular que consta de tres ítems, y como se notará contrasta con los de la ciencia:

  1. Imaginación:
    hay un dicho que dice que la magia y el arte van de la mano, no pueden existir el uno sin el otro, en ese aspecto el poder de la imaginación genera variopintas ideas y formas de ver el mundo, no hay límites y todo lo que se puede imaginar es posible.
  2. Creencia (fe):
    una ideología debe ser creída ciegamente, sin cuestionamientos, dado que se asienta en la imaginación, se debe renunciar a la antítesis para que la tesis sea eterna y absoluta, de este modo se evita tener que pensar o cuestionar, entrándose en una zona de confort.
  3. Experiencia Personal:
    mientras en ciencia se mide con instrumentos, en la mística es el propio ser su instrumento, las experiencias espirituales o de superioridad moral de grupos ideológicos están entonces ligadas a una percepción interna de cada individuo, son experiencias subjetivas, emotivas y de carácter intransferible.
De lo anterior entenderemos por qué es imposible que la ciencia sea una creencia, y que desde una creencia (por ejemplo religiosa) se pueda hacer ciencia.

Los humanos tenemos varios aspectos mentales que nos hacen particulares, uno de ellos es la creencia, sea religiosa, política o mágica. Es parte de cada humano tener resuelto que cree que hay luego de la muerte, que es moralmente correcto, cómo debe ser el mundo, etc.

Esto nos lleva a "aliarnos" con otros humanos que piensan similar, como seres sociales terminamos formando congregaciones, agrupaciones, gremios y demás. Los ismos (misticismo, capitalismo, comunismo, cristianismo, feminismo, paganismo, etc) cumplen la función de agruparnos y definir los límites entre nosotros (los buenos) y ellos (los malos).

Pero en todo esto ¿dónde queda la ciencia? al no ser una ideología sino un método, es independiente del ser humano, de hecho puede trascender de modo que un hipotético alíen a años luz se encuentre haciendo ciencia, pero que por el contrario desarrolle ideologías muy diferentes a las nuestras.

Entonces, un humano dedicado a la ciencia (un científico), puede tener una ideología, si, pero esta no es parte del quehacer científico. Si el científico más destacado del mundo dice que hay que creer en un dios, esa es su ideología, pero no es lo que dice la ciencia, ya que el científico no es la ciencia y como se lee en los ítems del inicio, no está ejecutándola.

¿para qué sirven estas cosas a la humanidad? ¿debe entonces alguna de las dos perecer?

Es posible una era de represión, pero una dualidad jamás podrá perder uno de sus polos para siempre. Veamos ahora la naturaleza más profunda detrás de estos dos conceptos:

La ciencia es una fuerza de naturaleza dinámica, adaptable y transformadora, hace cambiar a las sociedades a través de los años, sea al crear mejoras en las armas para las guerras, o al crear mejores sistemas de agricultura, manufactura, salud o diversión. Actualmente nos encontramos ante tres pilares que marcaran ese futuro de ciencia ficción que imaginamos: la ingeniería genética, la robótica (IA) y los viajes espaciales.

Por otro lado lo místico es una fuerza estática, conservadora y preservadora, es como un gran faro en medio del oscuro mar, donde las personas buscan algo sólido a qué aferrarse, algo que no cambie, que prometa el cielo y la tierra, que sea tan antiguo como los ancestros, un sistema de mitos y héroes hecho para dar enseñanzas morales y ánimo grupal.

Un ejemplo, la astrología, lleva siglos hablándose de los mismos doce signos, de las mismas fechas de nacimiento pese a que las estrellas han desfasado todo sigue igual, en la astrología hacer investigación científica sería matar al sistema, sistema que está hecho para ser invariante con los milenios. Por su parte la astronomía moriría si se hubiese quedado estancada, su gracia está en avanzar tecnológicamente, mostrar nuevos descubrimientos y algún día llevar a la humanidad a las estrellas.

Entonces, estas dos fuerzas, del cambio versus la preservación, rigen a la historia humana.

Razónes Personales para No Tener Hijos

Hace años hablando con mi ex dije tener 10 razónes, escribiéndoselas salieron como 15 y ahora que las escribo acá suben como a 20 XP 1. no m...